En la despedida
Cuando desees irte yo quisiera
despedirme de ti serenamente
sonriéndole a tus ojos desde enfrente
y evitar un adiós que me rompiera.
Cuando naufrague el barco y la quimera
me agarraré con fuerza a mi presente
o, tal vez yo me envuelva en la corriente
…cuando se acabe todo, ¡Dios no quiera!
Dondequiera que vayas, amor mío,
seré siempre tu luz y rutilancia;
tu sombra, tu bastón y tu navío.
Seré siempre en tu rosa la fragancia
sin espina, aromada con rocío.
Seré siempre tu amor en la distancia.
No olvides despedirte que te espero;
…¡no olvides despedirte que me muero!
Elvira Sierra
Febrero 2014
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